Conectarse

Recuperar mi contraseña

Compañeros
Últimos temas
» 7 extraños y aterradores misterios, que al día de hoy siguen sin resolverse.
Jue Mar 31, 2016 4:11 pm por QueenCheerileeMacintosh

» [Juego] Opina de la firma de arriba
Miér Feb 17, 2016 8:37 pm por QueenCheerileeMacintosh

» ¿Quién es el personaje mas malvado?
Miér Feb 17, 2016 8:34 pm por QueenCheerileeMacintosh

» Chernóbil 30 años después del accidente nuclear
Sáb Ene 16, 2016 4:09 pm por Dashie

» Sisi Ni Sawa
Sáb Ene 16, 2016 1:55 pm por Dashie

» La increible historia del hombre que alimentaba osos polares
Jue Ene 14, 2016 11:25 am por Dashie

» Me voy pero podre conectarme
Dom Ene 03, 2016 12:08 pm por Francia

» King [Historia Original]
Dom Dic 27, 2015 6:24 pm por Dashie

» The Lion Guard
Vie Dic 25, 2015 2:55 pm por QueenCheerileeMacintosh


King [Historia Original]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

King [Historia Original]

Mensaje por Dashie el Dom Dic 27, 2015 6:24 pm

¡Hola, manada querida~!
He comenzado a escribir esta historia y me decidí a compartirla aquí. Antes que nada, debo decir que estoy abierta a críticas constructivas, adelante ¡no muerdo! Sin razón (?)
Y sin más preámbulos, el prólogo :V (?)


Prólogo


Pido atención para lo que os contaré, es una historia singular y no conviene perdérsela.
Debo deciros, que la historia que narro, ocurrió hace mucho; cuando aún era joven y llena de vida; tenía unas grandes ansias de aventuras y eso, y mi amistad, me  llevaron a ser la fiel compañera de viaje de Tokai. Seguramente hoy en día el nombre ni les suena, pero os aseguro, que en su época era más que conocido, era una especie de “celebridad”; había recorrido gran parte de lo que conocemos como África –si no toda- y conocía gran cantidad de culturas: Humanas y animales. Fue él quien logró que su especie fuera conocida; los Oryx.

Él, en particular, era un gran y corpulento Oryx blanco, con unos cuernos envidiables y respetables. Lastimosamente, perdió uno en una de las incontables hazañas que logró, pero esa es otra historia.
El día en que nos vimos atrapados por una aventura tan extraña, fue un día, aparentemente normal en la sabana. Nos dirigíamos al abrevadero y charlábamos sobre nuestra próxima “misión”, como me gustaba llamarla.

-Anj, ¿te das cuenta de lo arriesgado qué podría ser ir a ése supuesto campamento humano?-me decía.

-También era arriesgado cruzar un río lleno de cocodrilos-le respondí juguetonamente-. Además, ¡me pica la curiosidad por saber que hacen los humanos con los elefantes!

-Uh, para ti todo es más fácil, ¡tuviera yo la capacidad para esconderme como las mangostas rayadas!
-No lo es, ¡¿sabes lo qué es tenerle miedo a las aves?!

Mientras discutíamos, ninguno de los dos cayó en la cuenta de que nos seguían, y seguimos sin darnos cuenta hasta llegar al abrevadero. Mi compañero de pronto alzó la cabeza, olfateando el aire.

-Guepardos…Leones…Nos rodean.

Ninguno de los dos tenía porque preocuparse de los guepardos, con una simple patada, Tokai podría romperles unos cuantos huesos a ésos bichos. Pero los leones eran otro cuento.

Nos mantuvimos en silencio, meditando la siguiente forma de proseguir, pero ellos actuaron primero, o más bien, una actuó primero.

-Mi nombre es Jezza-se presentó la guepardo, cuyos ojos eran marrón intenso. Tenía un porte muy poco común en los de su especie: Era un aire de grandeza y orgullo y además, me pareció una engreída-, mensajera real.

Ésa sola mención cambió todo.

-¿De qué rey?-dudó mi amigo.

Rey…realeza…Esos eran los –tontos y altaneros- títulos que solían llevar los leones, específicamente los líderes de una manada, cuyo número de miembros y territorio fuera grande y que además, esa manada tuviera mucho tiempo de vida.

-Del rey del territorio suroeste, al que el resto de los animales llaman “La sabana de las fuentes”-respondió la guepardo con seriedad- El rey mandó por usted, gran Tokai. Quiere recibirlo como invitado de honor.

-¿A sí? Pues, dígale a su rey que no tengo tiempo-mi amigo se dispuso a dar la vuelta, pero la guepardo lo intercedió.

-El rey lo demanda, señor-reiteró.

-Pues, tendrá que aprender que todo en esta vida no es posible-rebatió mi amigo y de nuevo, se dispuso a irse.

-Lamento que no comprenda, pero el rey fue quien lo pidió.

Tokai ya estaba a unos pasos lejos de la mensajera cuando de entre la hierba alta, aparecieron unas leonas, evidentemente, estaban espiando. Mi amigo hizo una mueca.

-Y…¿De dónde decías que era ése tal Rey?-terminó diciendo entre dientes luego de rato.

Jezza sonrió.

-Por favor, permítanos escoltarlo…

Y fue así, como nos embarcarnos rumbo a “La Sabana de las fuentes”, a ver a un rey sin saber ninguna otra razón que no fuera la de cumplir
sus caprichos…


Más firmas:

Dashie
avatar
Femenino
Mensajes : 350

Huesos : 270

Reputación Leonida : 7

Fecha de inscripción : 23/06/2014

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.